
La Manzanita
21 de junio de 2025
Online Store

La Manzanita
21 de junio de 2025
Online Store

Contexto del cliente
La Manzanita es una tienda online especializada en la compra y venta de celulares nuevos y usados. Su nombre, naturalmente asociado al símbolo de la manzana, se convirtió en el punto de partida para una activación que buscaba salir del mundo digital y conquistar la calle con humor e ingenio.
Aunque la marca crecía sostenidamente en redes, su presencia física era casi nula. El objetivo era simple pero potente: darle visibilidad real a una marca digital, conectando con la gente desde lo cotidiano y sorprendiéndolos con una acción memorable.

Problema
El desafío no era vender más celulares, sino lograr que la gente hablara de La Manzanita sin siquiera entrar a su web.
En un mercado saturado de anuncios tecnológicos idénticos, la marca necesitaba romper la rutina con una idea que generara atención, simpatía y viralidad.
La pregunta clave: ¿cómo hacer que una tienda de celulares se destaque entre miles, usando su nombre como arma creativa?

Proceso
Desde Épica, la idea surgió de una observación obvia y brillante:
“Si todos buscan manzanas en las verdulerías, ¿por qué no llevar La Manzanita ahí?”
Así nació una activación urbana donde, por un día, una verdulería común se transformó en una “store” de celulares.
Las manzanas de verdad fueron reemplazadas por cajas vacías de iPhone, y los carteles de tiza por mensajes irónicos como:
“Manzana 16 Pro con chip A18.”
“Tenemos manzanas usadas, pero en perfecto estado.”
“No vendemos manzanas por kilo, sino en cuotas.”
El resultado fue una escena absurda y genial: un verdulero promocionando “manzanas con almacenamiento de 256 GB”, comparando variedades de color como si hablara de frutas, y cerrando con una frase que se volvió icónica:
“Antes había manzanas verdes y rojas. Ahora tengo azul, blanco, negro… No, no estoy mandando fruta, eh.”
La acción se amplificó con spots y gráficas para redes, donde personas usaban manzanas reales como si fueran teléfonos, auriculares o cámaras.
El mensaje final lo resumía todo:
“Todos los modelos de manzanas disponibles.”

Resultado final
La activación convirtió un simple juego de palabras en un fenómeno de conversación local.
La acción fue compartida orgánicamente en redes, generó cobertura espontánea en medios y consolidó a La Manzanita como una marca con identidad, humor y creatividad propia.
Más que una acción de branding, fue una demostración de ingenio: una verdulería se convirtió en un spot publicitario viviente, y la marca logró exactamente lo que se proponía —hacer que todos hablaran de La Manzanita sin siquiera buscarla.
Contexto del cliente
La Manzanita es una tienda online especializada en la compra y venta de celulares nuevos y usados. Su nombre, naturalmente asociado al símbolo de la manzana, se convirtió en el punto de partida para una activación que buscaba salir del mundo digital y conquistar la calle con humor e ingenio.
Aunque la marca crecía sostenidamente en redes, su presencia física era casi nula. El objetivo era simple pero potente: darle visibilidad real a una marca digital, conectando con la gente desde lo cotidiano y sorprendiéndolos con una acción memorable.

Problema
El desafío no era vender más celulares, sino lograr que la gente hablara de La Manzanita sin siquiera entrar a su web.
En un mercado saturado de anuncios tecnológicos idénticos, la marca necesitaba romper la rutina con una idea que generara atención, simpatía y viralidad.
La pregunta clave: ¿cómo hacer que una tienda de celulares se destaque entre miles, usando su nombre como arma creativa?

Proceso
Desde Épica, la idea surgió de una observación obvia y brillante:
“Si todos buscan manzanas en las verdulerías, ¿por qué no llevar La Manzanita ahí?”
Así nació una activación urbana donde, por un día, una verdulería común se transformó en una “store” de celulares.
Las manzanas de verdad fueron reemplazadas por cajas vacías de iPhone, y los carteles de tiza por mensajes irónicos como:
“Manzana 16 Pro con chip A18.”
“Tenemos manzanas usadas, pero en perfecto estado.”
“No vendemos manzanas por kilo, sino en cuotas.”
El resultado fue una escena absurda y genial: un verdulero promocionando “manzanas con almacenamiento de 256 GB”, comparando variedades de color como si hablara de frutas, y cerrando con una frase que se volvió icónica:
“Antes había manzanas verdes y rojas. Ahora tengo azul, blanco, negro… No, no estoy mandando fruta, eh.”
La acción se amplificó con spots y gráficas para redes, donde personas usaban manzanas reales como si fueran teléfonos, auriculares o cámaras.
El mensaje final lo resumía todo:
“Todos los modelos de manzanas disponibles.”

Resultado final
La activación convirtió un simple juego de palabras en un fenómeno de conversación local.
La acción fue compartida orgánicamente en redes, generó cobertura espontánea en medios y consolidó a La Manzanita como una marca con identidad, humor y creatividad propia.
Más que una acción de branding, fue una demostración de ingenio: una verdulería se convirtió en un spot publicitario viviente, y la marca logró exactamente lo que se proponía —hacer que todos hablaran de La Manzanita sin siquiera buscarla.
LA PRÓXIMA HISTORIA
PUEDE SER tuya
Preferís hablar por mail?
hello@example.com
Copied
LA PRÓXIMA HISTORIA
PUEDE SER tuya
Preferís hablar por mail?
hello@example.com
Copied

LA PRÓXIMA HISTORIA
PUEDE SER tuya
Preferís hablar por mail?
hello@example.com
Copied

